Y de nuevo allí.
De nuevo mirando a ninguna parte, boca entreabierta y oídos sordos... siempre sordos.
Una mañana más, una tarde o noche más.
Qué más da. Nada parece que vaya a cambiar.
Más pasos, más sombras, más vida "antivida". Y nada parece que vaya a cambiar.
Eres como ese resto de pintura de ojos tras un merecido llanto, tras una noche quizá demasiado larga. Algo tienes claro...
Soñaste ya hace algún tiempo que el ascensor no se paraba en tu piso. Sentiste en alguna ocasión que realmente no sabías a dónde ibas.
Porque nada parece que vaya a cambiar.
Joya
De nuevo mirando a ninguna parte, boca entreabierta y oídos sordos... siempre sordos.
Una mañana más, una tarde o noche más.
Qué más da. Nada parece que vaya a cambiar.
Más pasos, más sombras, más vida "antivida". Y nada parece que vaya a cambiar.
Eres como ese resto de pintura de ojos tras un merecido llanto, tras una noche quizá demasiado larga. Algo tienes claro...
Soñaste ya hace algún tiempo que el ascensor no se paraba en tu piso. Sentiste en alguna ocasión que realmente no sabías a dónde ibas.
Porque nada parece que vaya a cambiar.
Joya






