jueves, 7 de diciembre de 2006

6

Y de nuevo allí.

De nuevo mirando a ninguna parte, boca entreabierta y oídos sordos... siempre sordos.

Una mañana más, una tarde o noche más.
Qué más da. Nada parece que vaya a cambiar.

Más pasos, más sombras, más vida "antivida". Y nada parece que vaya a cambiar.

Eres como ese resto de pintura de ojos tras un merecido llanto, tras una noche quizá demasiado larga. Algo tienes claro...

Soñaste ya hace algún tiempo que el ascensor no se paraba en tu piso. Sentiste en alguna ocasión que realmente no sabías a dónde ibas.

Porque nada parece que vaya a cambiar.

Joya





martes, 5 de diciembre de 2006

5

Aunque me duela, debo admitir que la grandeza del amor es bien cierta.

El amor es un simple fallo eléctrico en nuestro sistema nervioso central. Su grandeza radica en cómo se apodera de nosotros aún cuando sabemos de su errónea naturaleza.

Quizás la verdadera magia sea también esa: la capacidad de destruir cualquier argumento empirista simplemente a través de un gesto.

El amor es poderoso... y su poder se esconde en la incapacidad total del ser humano para comprender realmente su grandeza.

Joya