jueves, 30 de septiembre de 2010

30 de septiembre



A 30 de septiembre debo pagar una gran deuda con una compañía de seguros. Debo comparecer ante un tribunal.


Pero bueno, la cosa va genial porque hace la temperatura idónea al amanecer y al atardecer. Y cuando la temperatura baja siempre se encuentra el modo de adecuarla a las circunstancias. Además, está ella, que habla un montón de idiomas, y me pone unas caras graciosísimas cuando la miro al escribir esta basura.

Ahora tengo que dejarles, no sin antes compartir un poco de todo aquello que a mí me gusta.

Joya






miércoles, 13 de enero de 2010

De acuerdo

De acuerdo. Pies en el suelo. El terror a lo cotidiano. Sí, el terror al desgaste, a la traspiés, al paso en falso, al error y al dolor. A eso, y a no pocas cosas más, es a lo que nos enfrentamos cuando los planes salen bien. Pero cuando nada tiene que ver con un plan, y todo lo que ocurre es puro azar, atracción y química, entonces las probabilidades se multiplican en progresión geométrica.

No más miedos. Aquí no hay nada que temer, aquí ya hemos barrido, hemos fregado y el suelo está seco. Aquí es imposible resbalarse, es imposible tropezar. Si aún así se moja o resquebraja, tengan por seguro que nadie caerá. Tengo un salvavidas.

Tranquila, chiquita, todo saldrá bien. Hemos nacido para que nos salgan bien las cosas. Gracias por cruzarte en mi camino y dejar que dibuje otros para ti.

Joya